
......“He visto a Dios y lo he perdido en el camino, he visto el no-amor y el des-olvido, he vuelto del infierno enloquecido, he ganado en la miseria. Para Igea´s he escrito y he vivido en la periferia”.
......Al parecer, Vergara dejó su cargo en Igea´s luego de no poder definir inconvenientes económicos con la firma. Decía Mariano: “Desde que escribo aquí no he recibido ni cinco centavos partidos por la mitad”. A esto respondió Ignacio Milano, editor: “el tendría que pagarnos a nosotros, mita’ por brindarle un espacio para comunicarse y dar a conocer su obra, mitá’ por daños y perjuicios”. Luego de estas afirmaciones, no le quedó otra a Vergara que callar la boca y salir corriendo, como quien le toca el timbre a Sandro y no compró regalo.
......En medio de la conferencia, casi exclusiva (tan sólo concurrieron tres medios de prensa locales y de dudosa importancia), a un despistado, probablemente periodista, se le ocurrió preguntar el porqué de la inclusión de la periferia en su respuesta. Mientras todos los concurrentes nos sentíamos indignados por aquel desvío, Vergara se estremeció y salto de la silla, como si fuese iluminado por una musa, cualquiera que fuese. El polígrafo se detuvo unos segundos, miró al firmamento, agitó su puño como quien quiere transformar su energía mecánica en sustancia del ingenio y exclamó: ¿Alguien tiene cambio para la máquina del café?
......Luego, es decir, después de tomarse el café, dijo: “miren, aquí tomo un café en menos de quince minutos. En mi casa, en la periferia, si quiero un café tengo que hacérmelo yo. Si no he comprado, tengo que caminar quince cuadras, y si encima llovió unos días atrás, digamos, unos veinte días antes, tengo que ir patinando en el barro. Encima, si no tengo colador, debo caminar unas quince cuadras más, para no hablar del tema de los colectivos”. Cuando escuché ese indignado final, mi cara estalló de alegría, pues recordé que Vergara es uno de los grandes teóricos que existen acerca de los medios de transporte públicos, seguidor de la doctrina Luttheriana. Sabía yo que podríamos llegar a generar algo polémico a través de la continuidad del discurso colectivediano de Mariano, y le pedí al maestro que nos explicara parte de su cuerpo teórico. El chiste del polígrafo fue extremadamente obsceno. Luego, se relajó unos segundos y, no sin antes decirnos que mucho material ya había elaborado el para Igea´s y que bastaba con que concurriéramos a aquel sitio por más información, se explayó sobre el tema, cuyo contenido resumiremos a continuación...



